Todo es cuestión de Actitud
La forma en la que uno mira la vida y se enfrenta a lo que le depara marca la diferencia entre la felicidad o la desdicha, entre la satisfacción o la frustración.

Todo es cuestión de Actitud

Estoy convencida, lo he experimentado en mi propia piel, la forma en cómo vemos la vida y cómo enfrentamos todo aquello que no podemos controlar, marca la diferencia entre la felicidad o la desdicha, entre la satisfacción o la frustración, porque la manera de reaccionar a aquello que nos sucede, es una cuestión de actitud. 

La vida es como una película, en ella vamos a tener muchos buenos momentos, momentos de alegría, de gozo y también vamos a tener momentos difíciles, de dolor y de pérdida y muchísimos de esos momentos no dependen de nosotros, aunque quisiéramos controlarlo todo (y se los dice alguien a quien el control le da mucha paz, y pasó muchos años intentando controlar lo más posible, me confieso contigo).

Pero te quiero decir algo fundamental, lo que sí depende de cada un@ de nosotr@s es la forma de enfrentar lo que nos sucede, este es un aprendizaje maravilloso que me dio el libro de “El hombre en busca del sentido” de Vicktor Frankl, quien estuvo preso en ¡3 campos de concentración diferentes durante la 2ª Guerra Mundial!, y perdió a su familia, y a pesar de ello, salió de esta terrible experiencia con un aprendizaje maravilloso.

Él escribió que nosotros elegimos cómo reaccionar ante cualquier circunstancia, por difícil que esta sea y que nadie nos puede quitar la libertad de pensamiento ni nuestra libertad de elegir la actitud que tendremos frente a cada situación, él hablaba de la importancia de la actitud.

Todo depende, (es algo sobre lo cual hablo mucho en mis talleres y cursos) en qué te enfocas, en cualquier circunstancia tenemos la elección de enfocarnos en lo positivo o en lo negativo, y puedes preguntarte: ¿qué puede ser positivo al estar varios años en 3 campos de concentración, viviendo unas atrocidades terribles, de las peores de la historia y perder a tu familia?

Y si hay, Frankl entendió que mientras tengas un sentido en tu vida, algo que te mueva a seguir adelante: puede ser una persona, un proyecto, un sueño, un propósito, y una buena actitud, puedes seguir adelante.

Y esta cita de Hugh Downs me encanta: “Una persona feliz no tiene un determinado conjunto de circunstancias, sino un buen conjunto de actitudes.”

Que maravilla cuando te das cuenta que está en tus manos el elegir una opción o la otra ¿no lo crees?

Muchas personas han adoptado a lo largo de su vida una mirada muy pesimista y no encuentran salida a algún hecho que les afecta. De esta forma, evitan asumir la responsabilidad ante los acontecimientos que la vida les presenta.

Estas personas, generalmente, ponen toda la responsabilidad de sus “desgracias” en algo externo a ell@s: el destino, la mala suerte o  siempre el responsable o “culpable” de toda situación negativa en su vida es o son otras personas.

 Utilizan frases como  “él o ella son culpables de todooos mis problemas”… y yo me pregunto ¿y en dónde está tu autorresponsabilidad?

El otro grupo de gente, es el que ve la vida con optimismo. Saben que las circunstancias que ésta les trae son desafíos para crecer. Por ello, viven menos estresadas, suelen parecer más felices y estar más sonrientes. Son las que saben que la vida no es amenazante en sí misma, sino que lo que la hace “buena” o “mala” es la manera de verla y reaccionar ante ella.

Nuestra vida es un 10% lo que nos sucede y un 90%, te lo repito un 90% la actitud que tengamos y la manera de reaccionar ante las cosas que nos sucedan, a esto también se le llama un elevado nivel de inteligencia emocional. 

Pero no te agobies si estás siendo un poco consciente de que a lo mejor no siempre enfrentas los retos de la vida con la mejor actitud.

Te tengo una muy buena noticia: ¡cambiar de actitud es posible!

No te digo que sea súper fácil, pero se puede conseguir y de esta manera puedes generarte una vida más plena y feliz.

La llave para ser feliz se encuentra en el autoconocimiento. Si ves tu vida de “color negro” puedes empezar por preguntarte ¿cómo llegaste a esta situación?  Y la respuesta a esta pregunta te va a ayudar a recorrer, en retrospectiva, el camino que te ha ido llevando al momento actual.

Esta reflexión es buena para cambiar, cuando el fin es revisar en qué pudiste haberte equivocado, pero no cuando se convierte en un foco de reproches. 

Lo que estoy tratando de hacer es darte herramientas para tratar de descubrir errores o comportamientos erróneos para corregirlos, no para que te enganches y culpes por ellos.

Una vez realizada y analizada esta pregunta, lo que sigue es mirar la situación actual de frente, analizar qué opciones encuentras para cambiar lo que no te gusta y entonces, seleccionar cuál de ellas te acerca más al resultado que quieres obtener. 

La idea es cambiar la queja por la acción, movernos de lugar, ser creativ@s y pensar ¿en dónde me encuentro? ¿Qué es lo que quiero lograr? O ¿cómo me gustaría que fuera mi situación actual? Y después definir pequeños pasos que te lleven a ese lugar, a ser o a estar en donde quieres.

 

Esto nos regresa nuevamente a la actitud, mientras recorres ese camino para lograrlo, tienes que disfrutarlo, ir aprendiendo del recorrido, puedes encontrar trabas y obstáculos, considéralos data, información de que por ahí no está funcionando y cambia el rumbo a partir de lo que observes y aprendas.

Si te enfocas en el presente, sin dejar de mirar la meta, ¿cómo te vas a sentir cuando logres lo que buscas?, pero disfrutando las vivencias mientras llegas con una actitud positiva, vas a pasarla mucho mejor, a estar abiert@ a mucho más cosas y no solamente te hará feliz el resultado sino todo el proceso.

¿Cómo hace esto una persona que no puede encontrar una salida a un problema? Cambiando una actitud negativa por una positiva, es decir, la queja por la acción. Algo que se puede decir a sí mismo puede ser “Ya está, me cansé de quejarme, en este momento, decido que quiero salir de esta situación”.

A ver, ¿cómo lo hago? esta pregunta es clave ya te pone a pensar y a ser creativ@, otro tip súper importante: debes enfocarte en  las soluciones posibles, ¡esta es una gran herramienta!

La mayoría de las veces, tod@s nosotros, nos enfocamos un ¡95% del tiempo en el problema!, ¿cuál es el resultado? pues nos desgasta, nos genera miedo, ansiedad, angustia… te reto a que dediques el 95% del tiempo a enfocarte en las soluciones (otro rasgo claro de un cambio de actitud) y verás cómo se abren posibilidades, encuentras esperanza y sentirás la emoción en el cuerpo de poder moverte de lugar.

Así entras en contacto con todos los recursos que tienes para resolver ese problema, vas a ver la gran riqueza interior que tienes y el cómo está en tus manos resolver de una u otra manera cualquier cosa que no te guste en tu vida para encontrar una solución acorde con quién eres, algo que a ti te haga sentido.

La vida es en gran medida cuestión de actitud y lo que hemos visto es una manera simple de empezar a procesar un cambio de una visión negativa a otra positiva y ayudar a cambiar el foco.

Todo es cuestión de empezar. Una vez que comienzas, la rueda empieza a girar, y de esta forma, ese pequeño cambio comienza a abarcar todas las áreas de tu vida, ayudándote a vivir más tranquil@ y feliz.

Los sueños no se conquistan con suerte… se conquistan con propósito, con pasión, con disciplina. ¡Es cuestión de actitud!

Fíjate en estos ejemplos: imagínate que se te descompone el coche, puedes enojarte muchísimo y hasta darle patadas a las llantas, puedes ponerte en modo víctima preguntándote por qué te tiene que pasar a ti, pero también te puedes darte cuenta de que ninguna de estas actitudes te servirá para nada más que para sentirte furios@ o triste.

Pero también puedes, simplemente, aceptar que ha pasado y tomar las acciones necesarias, hablarle al mecánico, llamar a alguien para que te lleve adonde ibas o tomar el transporte público…

Tú decides cuál de las opciones es la que más te ayuda y, otra vez, pasas de la queja a la acción, es la única manera de avanzar.

O tal vez estés desbordad@ de trabajo y ya no puedes más, puedes estresarte y bloquearte mentalmente, puedes estar irritable con tu jefe o compañeros o puedes llorarle tus penas a cualquiera que te quiera escuchar. 

Pero también puedes elegir actuar de forma más productiva y buscar ayuda para gestionar mejor tu tiempo, agendar mejor tus pendientes o planear más asertivamente… 

  • ¿Cómo reaccionas tú ante situaciones de este estilo?
  • ¿Qué puedes hacer diferente ahora que te ayude más a lograr lo que quieres?

Nada cae del cielo …sólo la lluvia, pues es lo mismo, el que tiene un buen empleo es porque se preparó mucho académicamente o porque tiene claro lo que le gusta hacer y se ha dedicado a hacerlo, el que tiene un buen coche es porque se lo propuso y ahorró para comprarlo, el que tiene una linda familia es porque día a día les dedica tiempo para fortalecer sus lazos.  

La fuerza de voluntad es un gran complemento de una buena actitud, se trata de tener la claridad de levantarte todos los días con la convicción de que estás formando una mejor vida, que tu día será estupendo, que todo irá bien y sino, que sabes que puedes cambiar eso a aprendizaje y seguir adelante.

Comienza a creer en ti mism@, si no lo haces tú nadie más lo hará por ti. Escucha a tu corazón es la mejor brújula que podemos tener, te sabrá guiar si lo sabes 

Y con práctica podemos tomar consciencia de lo que nos pasa y actuar de forma más activa y fructífera. Porque la vida en realidad está llena de decisiones, grandes y pequeñas. Por tanto, igual que decidimos qué desayunar o qué ropa ponernos, podemos decidir cómo enfrentarnos a la vida y cómo sentirnos en diferentes situaciones.

Rosinda_garcía

Rosinda García

Coach | i am

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