Logra creer en ti misma con estos tips
Creer en ti misma es lo que te hace falta para iniciar el camino que te llevará a conseguir lo que deseas.

Logra creer en ti misma con estos tips

¿De dónde creen que viene la percepción que tenemos de nosotras mismas?

Sin duda alguna todo comienza en la familia.  Nuestra historia familiar desde el momento en que nacemos tiene un impacto importante en lo que pensamos de nosotras mismas.  Cuando escuchamos a nuestros papás compararnos con nuestros hermanos, o cuando oímos que florean a alguien y a nosotros no, va dándonos un mensaje que queda guardado en nuestro corazón y que creeremos a pesar de que no sea cierto.

Más adelante, vamos a la escuela, y la comparación comienza con los compañeros de clase.  Dicen que unos son simpáticos, amigueros, relajientos y nosotros no.  Toda esa información va entrando en nuestro corazón lastimando la percepción que tenemos de nosotras. 

Luego comienza nuestra vida profesional y a lo mejor no nos tratan como quisiéramos, o nos comparan o regañan, y empezamos a imitar a los demás para brillar y ser vistos.  Tratamos por todos los medios de ser iguales a los otros, a aportar lo que ellos dan, y como consecuencia vivimos deprimidos porque no somos lo que los otros son o tienen.

Recuerdo en una ocasión una persona que llevaba muchos años sin poder conseguir trabajo.  Cuando le pregunté qué era lo que ella podía aportar a aquella empresa, no sabía.  Al describirme sus entrevistas me explicaba todo lo bueno que hacían los demás.  No podía ver lo que podía dar.  Cuando la vi luchando por ser igual al resto, le dije que para qué la iban a contratar si no la necesitaban porque ya había personas que dieran eso que ella quería dar.  Poco a poco encontró sus talentos recuperando la seguridad en sí misma y como se podrán imaginar, la contrataron sin dudar.

Cada uno de nosotros, lentamente vamos forjando nuestra propia imagen.  Y si tenemos la mala fortuna de escuchar y creer las críticas que nos hacen, todo empeora.  Imaginen a unos papás que tienen un hijo totalmente diferente a lo que esperaban.  En un inicio tratarán por “amor” de cambiarlo, para que entre al molde que tenían en su mente antes de que naciera.  

Cada intento por transformarlo es un golpe al niño.  Un trancazo que le dice lo poco que vale, lo poco que merece, lo inadecuado que es…   Esto sucede por no aceptar al hijo tal y como es.

Las palabras que escuchamos sobre nosotras mismas se van quedando en nuestra mente.  Pero las palabras negativas resuenan y por algún motivo se nos graban para siempre.

Quiero darte algunos tips para recuperar la confianza en ti misma, creas en ti y compongas la más bella de las melodías con tu vida:

Enfoca tu atención en tus cualidades.  No importa si sólo encuentras una.  Con esa es suficiente para cambiar tu realidad y el mundo que te rodea.  En una ocasión me tocó dar un taller a varias personas.  Una de ellas me dijo que no sabía qué meta alcanzar ya que tenía tantas habilidades que estaba confundida en dónde y cómo emplearlas.  Otra señora, triste dijo: “Yo sólo encontré un talento, me enfocaré en perfeccionarlo para conseguir esta meta”.

Quiero decirles que dos años más tarde, la mujer que triunfó fue la que sólo tenía un talento, ya que se esforzó en mejorarlo y lo puso al servicio de los demás.  La otra, se quedó atorada entre tantas posibilidades que no pudo conseguir nada.

Con esto quiero decirles que jamás se comparen.  Nunca habrá nadie como uno.  Lo que aportamos al mundo es único e irrepetible.  Dejemos de mirar hacia afuera y con nuestras habilidades y recursos sirvamos al mundo.

Si en este momento no sabes por dónde empezar a recuperar la fe en ti, comienza por preguntarle a tus seres queridos o amigos ¿Qué cualidades o talentos reconocen en ti? Comprobarás que ven en ti muchas cosas que tú por andar distraída ni siquiera lo habías notado.

También recuerda algún momento en que pasaste por un momento terriblemente complejo y doloroso.  Contesta, ¿Qué te ayudó a salir adelante? ¿Cómo lograste revertir esa situación terrible?   Estas preguntas te ayudarán a recordar lo guerrera que eres, tus creencias poderosas, tus mayores aprendizajes.  En pocas palabras, te servirán de espejo para descubrir tu grandeza.

Algo que a todos nos ayuda grandemente es emprender un camino hacia nuevas metas.  No basta que el mundo nos diga lo maravillosas que somos si nosotros no tenemos cómo comprobarlo.  Ponernos a prueba nos empujará a salir del área de confort y nos impulsará a nuevas acciones. 

 Conforme nosotros vayamos teniendo pequeños éxitos comenzaremos a dudar de nuestros juicios limitantes y se nos abrirán nuevas posibilidades de acción.  Entraremos en la zona mágica donde todo es posible y en donde surgen las oportunidades.

Tengamos cuidado con las personas tóxicas, que con sus palabras buscan robarnos la confianza, metiéndonos en la cabeza inseguridades, miedos o complejos para aislarnos y paralizarnos.  Y, por el contrario, acércate a personas que crean en ti y que sean tu red de apoyo para animarte cuando las cosas no salgan como lo esperabas.

Seamos responsables de nuestras palabras.  Cuando nuestra voz interior nos diga: “no puedes” inmediatamente intercambiemos esas dos palabras por otras que digan: “Puedo con esto y con más”.  Las frases que nos digamos tendrán una impresión en nuestro cuerpo, mente, y emociones.  Repetirnos frases que sean verdaderas y que las creamos nos ayudará a lograr nuestros sueños.

Jamás nos comparemos con nadie.  ¿Han escuchado a alguna persona comparando una piña con una sandía? ¿O un melón con una manzana? sería ridículo ¿no crees?  Porque son frutas totalmente diferentes.  Pues, así sonamos cuando nos compararnos unos con otros.

Reconozcamos nuestros talentos, seamos agradecidos y sirvamos con ellos.  El mundo está esperando aquello que nosotros estamos dispuestos a dar.  Nada nos fortalecerá más en la vida que servir a los que nos rodean con la intención de hacerles un bien.  

Cuando nos demos cuenta de que nuestra vida es útil y que genera valor, nos sentiremos felices de poder hacer la diferencia. Y al final de nuestros días, qué paz saber que nuestra existencia sirvió para el bien de nuestro prójimo 

Sandra Leal

Coach | i am

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